He aquí la historia de dos hermanos: Alyster Lestrat y
Gabriel Lestrat. Gemelos de sangre y en apariencia. Pero muy distintos a la
vez. Lo han compartido todo. Desde bellas mujeres hasta los más horrendos
crímenes que uno pueda imaginar. Además, el hecho más significativo de todo es
que ambos son vampiros.
![]() |
| Alyster Lestrat y Gabriel Lestrat |
Siglo XVIII
Venecia, la ciudadela de los carnavales, es sin duda alguna
el coto de caza preferido de éstos dos seres hermosos y maléficos. Con máscaras
se infiltran con total naturalidad en los bailes y cuando ven a una joven, la
envuelven en sus encantos para luego llevarlas a algún sitio oscuro e
incrustarle así sus afilados colmillos. Beben su líquido vital hasta el punto
de fallecer y con una fuerza de bestias, le rompen el cuello. Son dos asesinos
de los cuales es mejor no cruzarse en su camino.
-Alyster, es la sexta muchacha que matamos hoy. Deberíamos
disminuir el número de víctimas por ésta noche. Los venecianos pueden empezar a
sospechar.
-Gabriel, hermano mío. ¿No sé a qué le temes? Somos
vampiros. Por sobre todo, inmortales. No sé porque te preocupas. Nadie nos
puede hacer algo. Y si lo intentasen, lo mataríamos y asunto arreglado.
Alyster es el hermano gemelo mayor de Gabriel. De naturaleza
perversa y ambiciosa. Es de carácter frívolo, lujurioso, impulsivo y
temperamental pero muy ingenioso. Mientras que Gabriel es totalmente lo
contrario. Es tranquilo la mayor parte del tiempo pero tiende a preocuparse
demasiado. Siente una especie de aprecio hacia la vida humana, por más que
termine con ella. Ambos son como dos gotas de agua, sin embargo sus
personalidades son muy diferentes. Nadie creería que son hermanos si no fuese
por el parecido que tienen.
Mientras Gabriel escondía el cuerpo de la joven. A pocos
pasos un guardia de la armada hace su recorrido. Alyster no parece satisfecho.
Por lo que le ordena a su hermano a que se haga cargo del hombre. Pero Gabriel
se niega a hacerlo.
-No lo haré, Alyster. Ya tenemos suficiente. Deberíamos
marcharnos y regresar a la finca antes que amanezca.
Alyster se enfada con él y lo toma del saco. Lo aprieta
contra el muro con su fuerza sobrehumana.
- ¿No piensas obedecer a tú hermano mayor? ¿Eh? - los ojos
de Alyster brillan como las de un demonio- Yo diré hasta cuando pararemos.
Entonces Gabriel reacciona con todas sus fuerzas y lo empuja
mandándolo a volar a unos metros.
- No vuelvas a tocarme ni a darme órdenes, imbécil. O te
destrozaré.
- ¡Vaya!-reincorporándose con una sonrisa sarcástica- Mira
con lo que me saliste, hermanito. Esta en nuestra naturaleza matar al débil.
¿Qué no lo entiendes, Gabriel? ¡Somos dioses y la noche es nuestra!
- ¿Y a costa de cuantas vidas más? No basta con que nos
hayamos alimentado de seis mujeres en la fiesta para luego hacer lo mismo con
un guardia que está realizando su labor. ¡Que poco aprecias la vida de los
demás y de los que matas, Alyster!
Aquello dejó perplejo al vampiro sediento por seguir
matando. El guardia ya llegó junto a ellos. Les preguntó que hacían en la
oscuridad y porque no estaban en el baile de máscaras del Conde Dí Boggino.
Ambos no dijeron nada, solo se colocaron sus máscaras e hicieron el ademán de
inclinar la cabeza. Rápidamente, uno de ellos se percató de que el hombre
estaba viendo el cuerpo de la joven muerta tirada en el callejón y apareció
detrás de él clavándole un cuchillo en el corazón.
-Gabriel, me hablas de apreciar la vida y eres quien mata a
este hombre. -con tono de sarcasmo- ¡Me fascina la moralidad que profesas!
-Vio a la mujer que acabamos de mandar al otro mundo. No
podemos dejar que nos delate. ¿No es así?
- Cierto. Pero para la próxima no uses un arma. Eso es de
los fracasados mortales. Con apretarle el cuello ya bastaba. ¡Bien, debemos
regresar al baile! Solo una mujer más y ya doy por finalizada la cacería por
ésta noche. ¿Vienes? ¡Oh!, prefieres deshacerte
del cuerpo. Me parece bien, solo que no demores demasiado.
Gabriel es uno de esos vampiros que cargan la culpa en su conciencia y sienten remordimiento trás acabar con la vida de un mortal. No
por eso es más débil que su hermano o que cualquier otro de su especie. A todo esto cabe mencionar un listado de vampiros a quien él había dado fin con
sus propias manos. Por mucho, peor en maldad que el mismo Alyster. Sin embargo,
hubo una muerte que cambió su forma de pensar. Y eso ha sido su mayor tormento desde entonces.
